A ver si nos organizamos y las fincas comuneras compramos. Lo primero que hay que dilucidar es el precio que podemos pagar por un conjunto comunero tan mollar y que si lo compramos los Visentinis, tendrá un precio familiar, así que ya podéis echaros a temblar. Si fuera un tercero se quitarían el sombrero los del trío tabernero y el precio fijado por el tasador judicial les parecería muy zalamero, pero siendo un comunero para ellos sería poco dinero.
Así que vamos a ver a groso modo que nos pedirían los exégetas de Cuasimodo. El tasador ha fijado un precio básico de 1.890.000 euros al que habría que incrementar con el pos ya que clásico, que si 40.000 euros por aquí de la devolución de la subvenciones que no es cuestión baladí, 150.000 euros por allá de una hipoteca del haba que nos es moco de pava, 18.000 euros de obra civil para que de modo diligente se le dé solución al cableado indecente, más otros 50.000 euros para lo que nos diga la ITE que hay que reparar y que en su día se quiso escamotear y entre gastos notariales, registrales y escriturales vamos a echarle otros 50.000 euros a los morrales. Hacen un total de 2.200.000 euros redondeando, que para eso estamos cavilando y un precio familiar arreglando.
Ya tenemos un buen precio para quedarnos con las fincas comuneras ahora que las coyunturas son tan ventureras.
Bien, puestos a cavilar vamos a especular la forma de juntar esta cantidad tan mollar: podemos poner a la venta parte de nuestro patrimonio ¡qué demonio¡ la ocasión merece hacerlo con encomio.
Malín, vende algunos de los pisillos, para qué quieres tantos ladrillos, Trinificación, has lo propio con el chalet, otra ocasión como esta no vas a tener, Xavier igual debes proceder, que el tren sólo pasa una vez y yo viendo vuestra disposición tendré que tomar la misma decisión. Total habréis visto que tampoco cuesta tanto trabajo para aquellos que tenemos capital para darle un pequeño tajo. Es sólo calderilla comparada con la finquilla que es toda una maravilla. Y además hacemos un acto de caridad con aquellos que con nosotros se han comportado con tanta bondad.
Con nuestros queridos y amantísimos Titos Degollador y la Veneno que podrían ver cumplidas sus aspiraciones de llevarse para el campo de San José algunas provisiones, quién sabe si para este último viaje deben llevarlo de equipaje, y además con el resto pueden hacer dos particiones para los dos moscones que llevan implorándolas años en sus oraciones
¡ay nuestro primo Grasasol¡ haría una locura en su finca de Otura y se compraría un balón gástrico aunque falta no le haría al hombre alcancía. Y nuestro Bizcolatex y su Troli, qué me dices, nada más pensar en el dinero a trincar, sus ojos orbitan y sus cuerpos levitan, en esta angelical espera igual se le arregla la bizquera.
Y con nuestros primicos, los dos hermanicos, le podemos arreglar a ciencia cierta una vejez perfecta con nuestra oferta.
Nuestro primo Marmolillo, igual el calvillo funda un Convento, con sus dos monjas de clausura dentro, sor Natilla y sor Fallera, Cecilia la madre abadesa y él como padre prior, y quién sabe si con el tiempo lo nombran Beato o Santo, ¡ay dios mío que espanto!
Y hemos dejado para el final a nuestro queridísimo Giuseppe el demencial, una vez que pierda su título nobiliario como capo de Puertohurraco, le podemos facilitar uno honorífico, que es bastante magnifico, el de propietario del panteón familiar que lo puede con el dinero de la heredad comprar en propiedad. Le viene muy bien al felón, pues su senil condición le hace oler ya a panteón.
Ya tenemos a nuestros parientes echando babas por sus bocas y dientes, están segregando adrenalina debido a su hambre canina, pues creen que las fincas hurraqueñas para ellos son una mina.
Ahora bien, los Visentinis, pensamos que se nos hará extraño tener la propiedad en soledad, habiendo sido condueños desde antaño, igual no encontramos apaño, así que ¿qué os parece que aunque la situación lo merece y dinero tenemos con creces, que no compremos las fincas? y esperemos con mucha familiaridad a que aparezca el mirlo blanco en hermandad, año tras año, pues se trataría de un mirlo muy extraño, que compre las hurraqueñas fincas comuneras todas enteras, aunque la espera llegue a tener solera. Y además otra mayor motivación tenemos para avalar esta decisión, no vamos mediante nuestra inversión a favorecer la santificación de San Charly Borromeo, patrón del de gratis y el gorroneo.
Noviembre 8, 2009
Si nos salen las cuentas a precio familiar las fincas podemos comprar
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